Capítulo 2 “Llegada a Italia”
Tras ver el amanecer, pasamos el resto de la mañana entre videojuegos y vueltas por el ferry. Hasta que llegó la hora de comer y se armó la cola del siglo, tras esperar unos cuantos minutos, ya que tuvimos suerte y fuimos casi de los primeros en entrar. Nos dieron de comer lazitos de macarrones, sería el primer (pero no último) día que comeríamos lazitos.Tras la espesa comida nos dirigimos a los sofás que había en el bar, se tumbaron la mitad a dormir (entre los que se encontraba la Roci, que aún tenía sueño…) los pocos que quedamos nos echamos unas partidas a las cartas.
“Welcome to Civitavecchia harbour the (un corazón pintado) of Italy” ese fue el mensaje de bienvenida que había escrito en el puerto.Bajamos del ferry y nos subimos al autobús que nos llevaría a Roma. Y esa noche después de dejar las cosas en el hotel, nos dimos una vuelta por Roma. Vimos el coliseo, el vaticano y lo mejor de todo, la Fontana de Trevi. En una de esas plazas se perdió la Miriam, a si que tuvieron que ir a buscarla, pero también se perdieron, al final nos consiguieron encontrar gracias a unos italianos que les habían dicho por donde ir. En la plaza también nos encontramos a unos estudiantes de Albacete que se habían perdido pero que ni siquiera les importaba.
Al terminar la visita nocturna nos volvimos al hotel, esa noche no salimos, recuerdo que caí a la cama y no me levanté hasta la mañana siguiente. El día siguiente sería muy duro, pero eso ya es otra historia que contaré en el próximo capítulo.




